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Qué es inLobby. y por qué existe

Un artículo un poco más personal: te cuento por qué he creado este sitio.

Opinión4 min de lectura
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Niño en un sillón jugando con una Game Boy
Mi madre

Hola, me llamo Carlos, y en este artículo me gustaría contarte por qué estás leyendo esto.

Los videojuegos me han acompañado toda la vida. Tengo la suerte de haber crecido con la industria y de haber visto en qué se ha transformado. Prueba de ello es esta foto de mí, allá por el 2004, donde ya era un jugador avezado (creo que estaba jugando a Pokémon Rojo Fuego en ese momento).

Un chaval muy majo jugando con su Game Boy
Créditos de la foto: mi madre.

Pero mis padres jugaban antes que yo: a mi padre le encantaba la estrategia y yo le pedía ayuda a mi madre con Spyro en la Play 1. Mi hermano compartía la afición, así que en casa siempre acababan entrando consolas. Prácticamente las tuvimos todas. En la adolescencia no era mucho de salir de fiesta, como seguro intuís: mi plan favorito era quedar a jugar al Halo 3 con mi buen amigo Miguel.

Y en verano, cuando nos íbamos y no podía jugar, compraba revistas de videojuegos; antes hasta venían con discos de demos. Todavía tengo alguna escondida por ahí (qué viejo me hace sentir escribir esto). Ese hábito, jugar y leer sobre juegos, es el hilo de todo lo que viene a continuación.

Por qué inLobby

He creado esto por dos motivos: (1) me apasiona este mundo y (2) me da pena ver en qué se ha convertido la prensa digital del sector.

Basta un rato por Google para verlo: anuncios, ventanas emergentes, redirecciones, suscripciones invasivas donde pagas con dinero o con tus datos. No me extraña que estas webs vayan lentas: el artículo se asfixia con la infraestructura del dinero que hay detrás.

Y luego el clickbait: el titular con miel en los labios y un cuerpo que es 95% paja. Entras, te meten cookies, te tragas seis anuncios y un pop-up… y cuando llegas a la respuesta, te decepcionas. Porque el producto eras tú, no la noticia.

Con inLobby busco empujar en la dirección contraria. No digo que no haya que ganar dinero por construir y mantener un sitio. Ni siquiera digo que la publicidad, en sí, no tenga sentido: sería hipócrita por mi parte; a mí también me gustaría tener visibilidad en internet. Lo que rechazo es convertir la lectura en un campo de minas: redes de anuncios, pop-ups y trackers a costa de tu paciencia (y de tus datos).

Hay otras maneras de sostener esto, y las iremos explorando: que puedas colaborar o adquirir algo si quieres, sin empeorar la experiencia de quien no está dispuesto. Y si algún día una marca o un estudio quiere promocionarse aquí, preferiría hacerlo con piezas claras y cuidadas (un artículo o un espacio bien marcado como promoción), no con banners que te persiguen por la web. Siempre sabrás qué es editorial y qué es patrocinado.

Qué prometemos

No somos perfectos y habrá que mejorar con los años. La brújula, de momento, es esta:

  • Poder leer sin tener que cazar la X del tamaño de un átomo en la esquina de un anuncio.
  • Que encuentres lo que necesitas (y, si no existe, que lo sepas) para no perder el tiempo.
  • Sin perfilarte. Tus datos son tuyos; yo solo quiero compartir este hobby. Me hace ilusión que leáis y compartáis lo que escribo, sin más.
  • Si hay promoción, que se note y que esté hecha con el mismo cuidado que el resto: atractiva, honestamente etiquetada, sin engaño.

Tampoco publicamos por publicar:

  • Noticias cuando haya algo importante y veraz que contar.
  • Opinión cuando merece la pena discutir algo, no porque toque rellenar el calendario.
  • Guías de compra cuando hay una decisión real encima de la mesa.

Si no hay nada sólido que decir, preferimos callar a inventar ruido. Escribimos como hablamos: directo, sin rodeos. Si no está claro o no lo sabemos, lo decimos.

Sobre privacidad: usamos métricas agregadas para saber qué se lee y cómo va la web, sin cookies publicitarias. Por eso no te salta un muro al entrar: no almacenamos vuestros datos ni los vendemos. Si pulsas un vídeo de YouTube o un tuit, ahí entran cookies de fuera y no mandamos nosotros; pero queremos que tú decidas cuándo. Detalle en Privacidad.

Si estás aquí

Gracias por llegar hasta el final. Este proyecto solo tiene sentido si alguien lo lee con ganas.

Siéntete libre de escribirnos en contacto y, si quieres, apúntate al boletín para enterarte semanalmente de todas las novedades.

La versión corta de esta historia la tienes en Quiénes somos.

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